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viernes, 14 de diciembre de 2012

El maridaje de la cerveza

Cuánto más sabes, mejor te sabe. La cerveza, aunque solemos asociarla más bien con un tentempié o una conversación ligera en la barra de cualquier bar, también sirve para degustarla junto a una buena comida. En este post, os hablaremos de su maridaje con diferentes alimentos. Si seguís nuestras recomendaciones, por favor, ¡contadnos cuál a sido el resultado!

Carne 

Bajo este término tan amplio se engloban multitud de recetas y sabores de muy distinta intensidad. En términos generales, os recomendamos que escojáis cervezas oscuras y con cuerpo al lado de una comida muy sazonada, y otras más claras y ligeras con la comida picante. 

Con respecto al cerdo, se trata de una carne con un alto contenido graso muy presente en las recetas mediterráneas. Os recomendamos, por su carácter fuerte, que lo acompañéis de cervezas ligeras y suaves. La mayoría de nuestros embutidos son también de cerdo, y la recomendación es la misma, especialmente en el caso del chorizo. No obstante, el jamón dulce o los ahumados armonizan antes con cervezas más densas. 

Lo mismo puede aplicarse a la ternera. El cordero, sin embargo, por ser una carne especiada y de sabor muy fuerte, es aconsejable acompañarla de cervezas Lager. El pollo especiado o en salsa casa muy bien con cervezas suaves, pero no es aconsejable en recetas más sobrias, ya que su suave sabor puede quedar desplazado por el de la cerveza. A partir de ahí, todo dependerá de las salsas y guisos que hayamos preparado. No obstante, destacamos nuestra pasión por una cerveza más bien fuerte acompañando una hamburguesa: la combinación de su amargor con el kétchup y la mostaza siempre triunfa. 



Pescado 

La cerveza es aconsejable con el pescado azul, pues su sabor es más fuerte que el del pescado blanco y no lo mata el de la bebida. Cuando se trata de pescado ahumado os aconsejamos servirlo con cervezas claras de tipo Ale y estilo Pilsen, especialmente si va acompañado de salsas. En cambio, puedes acompañar de una cerveza oscura los pescados a la espalda, muy típicos en el norte de la península, ya que habitualmente se acompañan de un sofrito fuerte que lleva ajo y perejil. Las rubias de sabor intenso casan a la perfección con el escabeche, pues rebajan su contenido ácido. No hace falta que os hablemos del pescaíto frito y otras variantes, clásicos de los domingos en la terraza. 

Queso 

El queso tiene un sabor muy fuerte y, aunque es difícil de abarcar en todas sus variantes, sabemos que los quesos de vaca son los que mejor saben con una cerveza. Sin embargo, cabe hacer una especial mención al queso manchego (de oveja). Por su toque ácido y fuerte pega especialmente con las cervezas de abadía, de matices florales y frutales. Mientras el queso es joven, de textura blanda, es recomendable acompañarlos de cervezas Lager, bien frescas. Cuando van ganando maduración, pueden ir subiéndose también el grado, cuerpo y aroma de la cerveza que los acompaña. Los más curados combinan bien con la cerveza negra, y lo de estilo Roquefort con las aromáticas.

viernes, 30 de noviembre de 2012

La gigantesca ola de cerveza en Londres



Los fenómenos de la naturaleza a menudo nos provocan inseguridad dado el poco margen de control que tenemos sobre ellos. Terremotos, huracanes, maremotos o incluso tornados. Pero hablando de los tsunamis, lo que no se había visto hasta hoy es que dicha ola gigante no solo naciese del agua salada, sino también del agua de cebada. Es lo que ocurrió en Londres en el año 1814, cuando un tanque que contenía 3.500 barriles de cerveza se rompió y una gran ola fue a parar a una parroquia de la capital británica. En esta gran riada de cerveza murieron 9 personas ahogadas, con la friolera de 610.000 litros arrojados a la calle. Todo empezó un día de otoño del mismo año, el 17 de octubre, en una fiesta en la Cervecería Meux’s Horse Shoe donde se estaba celebrando la construcción del inmenso tanque: tenía una dimensión de 7 metros de alto y 20 metros de diámetro. 


De hecho, dicha fiesta se celebró dentro del tanque y acogió a 200 invitados, compitiendo con una cervecería rival que consiguió meter 100 en su tanque. Tanto se llenó el tanque tras la cena, y tan defectuosos estaban los aros, que la enorme presión que produjeron los más de medio millón de litros almacenados provocó que el tanque reventara. Esto provocó la ruptura de otros depósitos de cerveza que lanzó en total 1,5 millones de litros por las calles de Tottenham. La gente se ahogó en los sótanos inundados de cerveza, los edificios se derribaron…Fue un desastre descomunal. Lo anecdótico del suceso, fue que en ir al hospital, los afectados olían tanto a cerveza que los ya hospitalizados creían que estaban regalando cerveza a los recién incorporados, eludiendo a los que llevaban más tiempo allí, e iniciaron un motín hospitalario.



martes, 20 de noviembre de 2012

Cómo no tomar cerveza

Para celebrar el 37 aniversario de la muerte de Franco, hemos decidido hacer un pequeño post que se sale un poco de nuestros esquemas... No se trata de recomendaciones sino todo lo contrario: hay tragos que son amargos y que caen como una bomba en el estómago, y vale más vomitar a tiempo que acabar en coma etílico. 

La peor cerveza

1. La cerveza del tiempo. El lúpulo de la cerveza tiene, entre sus múltiples componentes químicos, terpenos fotosensibles, es decir, que se descomponen a la acción de la luz. si mantienes una cerveza al Sol durante 20 o 30 minutos, su sabor será asqueroso. Es por eso que las botellas son de color ámbar. Te recomendamos que, si te apetece la típica cervecita en la terraza, ¡no la sirvas en un vaso!

2.  La servida en vaso de cartón. Una vez fuimos a un local con la intención de preparar una entrada para el blog. Pedimos una Coronita y nos la sirvieron en un vaso de cartón. No faltó nada: ni el limón ni el hielo, pero os aseguramos que fue imbebible. El vidrio, en cambio, no trae de serie olores y sabores que puedan contarminar la cerveza. 

3. La cerveza caducada, casi tanto como algunos tics del franquismo que todavía siguen, por razones obvias. No sería raro que hayas bebido alguna caducada sin darte cuenta: a menudo los bares tienen mucha cerveza almacenada, y por eso te recomendamos que compruebes siempre la fecha de caducidad. 

4. Cervezas artesanales siempre por delante. En nuestro blog siempre hemos recomendado cerveza artesanal antes que las industrializadas, pues su sabor no tiene comparación.

5. Ojo con el alcohol. Os recordamos que la mayoría de cervezas tienen unos 4,5º de alcohol, pero hay algunas de 8º, 10º o incluso 20º. Su sabor cambia sustancialmente y no son para todos los gustos. 

6. Cuidado con la cerveza de barril. Mientras que la de lata o botella se mantiene fresca entre 6 meses y un año, la de barril suele estropearse a los 25/30 días (si no estaba abierto). 


viernes, 16 de noviembre de 2012

Recomendaciones para tomarse una buena birra artesana

Hoy, para empezar con buen pie el fin de semana os vamos a anotar algunas recomendaciones generales para tomarse una buena cerveza artesana:

  • Para empezar, es mejor que las botellas de birra estén en posición vertical.
  • Evitarse que la cerveza sufra contrastes térmicos y sacudidas violentas.
  • La temperatura máxima para mantener el buen estado de la cerveza no puede superar los 20º C. De todos modos, se aconseja que se conserve a una temperatura inferior a 18º C.
  • Evitarse la luz solar directa para no estropear las propiedades organolépticas de la cerveza.
  • Y, por último, cabe decir que esta bebida artesana se tiene que servir sin añadir el poso.


    ¡Así que catadores y amantes de cervezas artesanas ya sabéis!

martes, 13 de noviembre de 2012

Las dietas de adelgazamiento pueden incluir un consumo moderado de cerveza



Según un estudio médico de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) presentado en el congreso sobre diabetes en Cáceres, el viernes pasado, las dietas de adelgazamiento pueden incluir un consumo moderado de cerveza. Sí lo has leído bien

En el articulo publicado en el diario de Extremadura de Hoy, el Doctor Manuel Gargallo explica que la piedra angular del tratamiento del obesa es la modificación del estilo de vida dentro de unas metas realistas, así la prohibición de bebidas fermentadas como la cerveza o el vino, basada en el aporte calórico es poco sostenible para los pacientes obesos.

El análisis, realizado también en colaboración con el Centro de Información Cerveza y Salud, sostiene que el aporte calórico de la cerveza oscila entre las 45 kcal/100 ml de la cerveza tradicional y las 17 kcal/100 ml de la sin alcohol.

Además, según estos datos, las recomendaciones de consumo para adultos que estén llevando un tratamiento dietético es de dos o tres cervezas al día para los hombres y una o dos para las mujeres y conviene tomarlas tras haber calmado la sed con una bebida no calórica como agua o infusión.

El coautor del informe, el doctor Manuel Gargallo de la sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital Virgen de la Torre de Madrid, explicó que el estudio realizado desmonta la "leyenda urbana" de la "barriga cervecera" ya que no se ha demostrado que la cerveza tenga una tendencia especial a hacer aumentar de peso a quien la consuma.

"Todo el mundo cuando coge peso lo hace normalmente en el perímetro abdominal y de ahí la barriga", apunta el doctor Margallo que recuerda que lo que puede hacer engordar no es el consumo de cerveza en sí, sino el "picoteo" que acompaña a la bebida que es lo que más aporte calórico tiene.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Los orígenes de la cerveza



El origen de la cerveza tiene mucho que ver con Babilonia. De hecho, los antiguos babilonios fueron los primeros en elaborarla. Y, lo que es más, parece ser que la primera bebida fermentada que la humanidad conoció, del mismo modo, también fue la cerveza. Lo más curioso de todo, sin embargo, es el modo en qué surgió. Las hipótesis más destacadas en este aspecto giran entorno a que, posiblemente, alguien un buen día dejó el pan olvidado y la humedad además de la flora bacterial provocaron una fermentación natural. Consecuentemente, el pan había generado un líquido amarillo que encantó a los que lo probaron. Fue aquí cuando intentaron repetir el proceso e intentaron imitarlo. Pero si vamos hacia un punto concreto de la historia, podemos afirmar que en la tierra del Tigris y del Eufrates los sumerios ya fabricaban artesanalmente su propia cerveza y la consumían. Es muy curioso, porque se han encontrado grabados de la época que representaban a bebedores de cerveza. Además, los sumerios no conocieron sólo un tipo, sino que dominaron una variedad amplia.

Los babilonios, seguidamente, recogieron las semillas que habían plantado los sumerios, y empezaron a elaborar cerveza cultivando la tierra. Llegó un punto en el que el rey Hammurabi empezó a castigar a quiénes querían adulterar la bebida. Sea dicho, que la elaboración de cerveza tenía un carácter religioso y la elaboraban los sacerdotes. Se hacía mediante panecillos de harina, de cebada, y la llamaron pan líquido. Hay una leyenda egipcia, relacionada con Osiris, que explica que él mismo preparó la primera cerveza perteneciente al Antiguo Egipto. Según esta versión, sería un invento divino.  Los griegos, por otra partem identificaron a la cerveza con los egipcios, ya que la palabra zythum, empleada para designar a los egipcios, también la emplearon para darle el significado de ‘vino de cebada’. Por su lado, existen pruebas de que los chinos producían un tipo de cerveza de trigo llamada kiu, hace más de 4.000 años. En cierto modo y cómo hemos visto, la cerveza ha tenido una cierta relación con la religión en todas las culturas. Por ejemplo, en los países nórdicos se ofrecía cerveza a Wotan y Thor, el dios del trueno.

Ya en la Edad Medieval y Moderna, los alemanes empezaron a tomar relación con la cerveza. Poseyeron cerca de 500 claustros en los que se elaboraba y comercializaba, privilegio de los monjes. La cerveza, a raíz de las fuertes nevadas, reemplazó al vino. Hoy en día, cuentan con la “Ley de la Pureza” promulgada por el duque bávaro Guillermo IV de Orange en 1516, que obliga a producirla con cebada de malta, agua, levadura y lúpulo. En los países del Norte se le empezó a dar diferentes sabores y aromas y a partir de aquí pasó a ser un producto comercial. Hoy en día, aun sigue perdurando esta comercialización de la cerveza. 

Os proponemos un pequeño documental de Canal Historia que complementa la información explicada. Se divide en cinco partes que las podréis encontrar justo en la barra de al lado, en Youtube.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Cuando te quedas sin abridor

Que no cunda el pánico. Existen mil formas de abrir una cerveza sin la ayuda del abridor: la cuestión es hacer palanca. Con la esquina de la mesa, con un mechero, con un cuchillo... Cada cuál tiene su método y todos conllevan riesgos, pero hay quien ha hecho de esto un arte. Os hacemos un resumen de algunas de las propuestas que circulan por Internet... algunas, no las probéis en casa.

Con un anillo. Tienes que llevar el anillo puesto y hacer palanca hacia arriba. Requiere fuerza en las manos.



 Con una cuchara. Este método no es el más  efectivo, ya que requiere mucha técnica y puede no salir a la primera. Se parece mucho a la técnica del cuchillo. Pero cuando la necesidad aprieta, se puede intentar.



Con el mechero. Una de los métodos más limpios: la chapa sale a la primera y es bastante sencillo. Sólo recuerda que debes apoyar el dedo gordo de la mano que coge el mechero en el cuello de la botella, para sujetarla mejor. 

Si ninguna de estas herramientas caseras os convence, también podéis probar con un machete, un tractor, un martillo, o vuestro propio brazo, tal como hacen en este vídeo (impresionante!). Nosotros, por nuestra parte, preferimos el método tradicional: con el canto de una mesa. ¿Cuál es tu método?













intentar. 

viernes, 26 de octubre de 2012

¿Cómo servir una buena birra?

 Saber como se tira una buena caña es importante tanto para buscar trabajo en hostelería como para que uno mismo disfrute del buen sabor de su bebida preferida.

Por eso cerveceros vamos a seguir cinco reglas para que nos quede una buena copa.

1 - Enjuagar el vaso en agua fría

2- Sostener la copa ligeramente inclinada

3- Abrir el grifo del tirado y dejar correr la cerveza

4- Dejar reposar la copa durante unos segundos
 
5- La capa de espuma debe de ser un par de dedos

Pero como seguramente es una cosa más práctica seguramente ayudará mucho un vídeo de YouTube para ver como se aplica esa teoría. El vídeo de YouTube corresponde a una de las mejores tiradoras de cerveza, María Parra. Esta cervecera ganó el 2009 un concurso por ser de las mejores en servir cervezas en una copa.


Así que a ir practicando o perfeccionando. Esperemos que os haya servido de ayuda. ¡¡A disfrutar del fin de semana!!

sábado, 13 de octubre de 2012

Manual de la cerveza

Este fin de semana, os dejamos con una lista de los criterios que se utilizan habitualmente para definir la cerveza. Como veréis, una cerveza puede cumplir con varios a la vez. Esperamos que os sea útil.

Tipos de cerveza

Ingredientes. La cebada puede haberse mezclado con otros cereales, como el maíz, la avena o el trigo. Siendo así, puede llamarse “de trigo” o “de avena”, mientras que si el único ingrediente utilizado es la cebada, puede denominarse “100% malta”.

Los ingredientes también determinan el color de la cerveza, que puede ser rubia, negra, roja, turbia, etcétera. Por ejemplo, la cerveza negra suele adoptar este color porque se fabrica con maltas tostadas. El  aspecto también depende del filtrado que se haga de los cereales y de su fermentación. Las cervezas de cebada y de baja fermentación son las más rubias y claras.

Fermentación. Según el tipo de fermentación, la cerveza se divide en Lager (baja fermentación, las más habituales en España) y Ale (alta fermentación). Las cervezas Lager son ideales para refrescarse: en general tienen baja graduación y son claras y gaseosas. Tal vez por eso son las que más se consumen en el mediterráneo. Las del tipo Ale, en cambio, son las más populares en el centro de Europa: son más oscuras, prácticamente no tienen gas, y su sabor es mucho más intenso.

Fabricación. El procedimiento de fabricación de la cerveza también puede ser significativo. Por ejemplo, las cervezas llamadas “Doble malta” son aquellas en las que la cantidad de malta utilizada es mayor de lo habitual, de manera que su graduación también sube. Por otra parte, suelen destacarse, más que las cervezas negras, las cervezas hechas con grano ligeramente tostado, como en el caso de la Leffe Bruin, la primera cerveza con que abrimos este blog. Para acabar, existe un tipo de cerveza llamado Rauchbier, en castellano “ahumada”, porque se deja que el humo de la leña impregne de sabor el grano. Por otra parte, algunos fabricantes hacen las cervezas utilizando maquinaria de vapor.

Otro día nos sumergiremos en el mundo de las cervezas que se sirven calientes, ya que la manera de calentarlas también recibe nombres y modifica el sabor de la bebida.

Procedencia. Como todos los alimentos de calidad, algunas cervezas han querido desmarcarse del resto mediante una DO (Denominación de Origen). El caso más común es el de las cervezas de abadía: suaves al paladar, oscuras y de alta graduación. Existen multitud de cervezas con Denominación de Origen. Lo más interesante, sin embargo, sería poder viajar a países como Alemania o Bélgica, donde es común que cada pueblo o comarca disponga de una marca de cerveza propia.

Una vez hecha la clasificación, ya os podéis hacer una idea de vuestra cerveza favorita. ¡Lo comprobaremos en nuestra próxima encuesta!